DESARROLLA HABILIDADES PARA SALIR ADELANTE SI ERES MAMÁ QUE TRABAJA FUERA DE CASA

Durante una época fui mamá de tiempo completo y mis tareas principales fueron el mantener un hogar limpio y atender a mi familia, en especial cuando mis hijos fueron bebés y hasta que entraron a la primaria.

Cuando se está en una situación así, es factible poder hacer ciertos preparativos para llevar a los niños a la escuela, como el preparar un lunch más elaborado, hacer la comida y tener todo listo y caliente para cuando lleguen a comer a casa.

De hecho, esta es una rutina muy conocida por las mujeres a las que nos dicen “ama de casa” y sí, las tareas son arduas durante el día y los 365 del año.

En fin, eso es tema para otra ocasión.

La cuestión es que cuando se es una mamá que además de estas tareas trabaja fuera de casa, las cosas se complican, debido a que ahora el tiempo se reduce y las actividades junto con las responsabilidades incrementan.

Si eres una mamá astuta, ordenada e incluyente, estas tareas pueden ser “llevaderas” y para conseguirlo debes hacer ciertos ajustes en tu rutina y desarrollar otro tipo de habilidades.

Entre los ajustes a tu rutina y desarrollo de habilidades incluye el integrar a esta vorágine de responsabilidades a cada uno de los integrantes de tu núcleo familiar.

Todos sin excepción e independientemente de su edad, fuerza y habilidad individual, pueden ayudar y tener responsabilidades de acuerdo a su edad.

Enseñarles a tus hijos que participar y ser responsables no solo aligera la carga de mamá, sino que también hace que un niño aprenda otro tipo de cosas, se sienta partícipe y útil.

Desde pequeños perfectamente pueden vestirse solos, doblar y acomodar su ropa en su lugar, colocar la ropa sucia en el sitio destinado para ello, tender sus camas, recoger sus juguetes, ayudar a poner y quitar la mesa para comer, responsabilizarse por lavarse las manos y los dientes, tener listos sus útiles escolares y la lista puede crecer y ajustarse de acuerdo a la edad del pequeño.

En el caso de mamá, deberá desarrollar la habilidad de ser tolerante y paciente para enseñar las nuevas tareas asignadas, saber delegar y mantenerse firme ante lo delegado, aprender a confiar y especialmente a comprender que cada uno tenemos un estilo y formas diferentes de hacer las cosas.

Por ejemplo, a mi hijo de 12 años le acabo de delegar el planchado de su uniforme escolar, le enseñé mi técnica y lo supervisé un par de veces. Le dije que ahora es su turno de buscar la mejor forma de hacerlo.

Recuerdo que mi madre me enseñó de una forma y con el tiempo encontré mi propio estilo que me ha funcionado y eso es justo lo que trato de trasmitirle a mi hijo.

Otra habilidad a desarrollar por parte de nosotras es a ser tolerantes con nosotras mismas y no autocastigarnos si en alguna ocasión no salieron las cosas como estaban planeadas. El buscar soluciones para salir adelante es lo que debemos valorar y no enfocarnos en el “error”.

Un ejemplo de esto es que procuro tener todo listo en cuanto al lunch de los niños, e incluso adelantar algunos preparativos la noche anterior, mas en algunas ocasiones esto no ha sido posible. Por lo que en lugar de castigarme o molestarme, busco la mejor de las soluciones que me hagan sentir mejor:

  • Llamar a la escuela para autorizar un luch escolar a mis hijos o,
  • pasar por un box lunch rápidamente y así sé qué llevarán mis hijos a la escuela.

Afortunadamente existen opciones y una de ellas son los box lunch en DF, que se han extendido tanto para un consumo local como para llevarlos a un evento.

La cuestión es que, para las mamás que trabajan fuera de casa, la creatividad y el ser prácticas harán buscar alternativas para seguir adelante.

La mejor parte es que enseñamos a nuestros hijos a ser parte activa de su hogar. Así valorarán lo que hace cada integrante, en especial mamá.

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